La muerte de Abraham

marzo 5th, 2012 · No Comments · De Siervo a Siervo

¿Cómo muere un hombre de fe?

Génesis 25:1-11

El relato de la muerte y sepultura de Abraham es breve y conciso. Sin embargo, nos da un claro ejemplo de cómo debe enfrentar la muerte un hombre de fe.

I.  Un hombre de fe no deja pendientes; arregla todos sus asuntos cuidando a su familia,  v.5-6

Abraham estaba a punto de morir, pero aún en vida, previno todo conflicto que pudiera haber entre su hijo Isaac (“el hijo de la promesa”) y sus otros hijos (hijos de sus concubinas –Agar y Quetura-). No dejo que el tiempo avanzara y los conflictos que pudieran tener después de su muerte los arreglaran como pudieran, más bien se preocupó por NO dejar cosas pendientes y arregló todos los asuntos familiares para evitar mayores conflictos futuros.

Abraham evitó posibles conflictos concediendo a Isaac toda la herencia y bendición patriarcal (ligada con las promesas de Dios) y a sus otros hijos les dio regalos, estos eran seguramente provisiones materiales y recursos que mostraban su amor y cuidado por sus hijos; pero además les pidió que se separaran de Isaac y los envió fuera de Canaan, a la tierra del oriente, para evitar toda disputa territorial que pudiera surgir con el tiempo.

Aprendamos del ejemplo de Abraham y seamos precavidos, no dejando asuntos pendientes que pudieran causar conflictos familiares cuando no estemos presentes. Como buenos padres, debemos preocuparnos por el bienestar de nuestra familia aún después de que el Señor nos llame a Su presencia.

II.  Un hombre de fe termina sus días lleno de realizaciones,  v.7-8

Es importante notar, cómo no se destaca tanto la muerte, sino la vida de Abraham; pues fue una vida llena de significado y logros dentro del propósito de Dios. Abraham tuvo una vida fructífera, fue diligente,  próspero y respetado en el trabajo. Fue un buen esposo, un padre previsor e interesado en el bienestar de su descendencia. Mantuvo un buen testimonio y cuido sus relaciones sociales. Supo actuar con decisión, valor y prudencia en todas las dificultades que enfrentó. Y por sobre todas las cosas, fue un hombre que se entregó al propósito de Dios para su vida; por lo cual su vida no fue vana ni vacía, al contrario, fue una vida llena de realizaciones.

III. Un hombre de fe termina siendo un gran ejemplo a las siguientes generaciones,   v.9-10

Abraham fue sepultado en el campo que había comprado frente a Mamre, uno de sus lugares preferidos de adoración. Isaac heredó la fe de su padre y deseaba darle continuidad. Que importante es ser un ejemplo digno de imitar para nuestros descendientes. Abraham no fue un padre perfecto, pero si intentó ser siempre el mejor padre, y eso fu suficiente para agradar a Dios y para ser un digno ejemplo para su hijo Isaac. Qué bendición poder seguir el ejemplo de un padre entregado al servicio de Dios. Sin duda, la muerte trae consigo dolor y nostalgia; pero que hermoso es estar en la ceremonia memorial de un anciano que vivió consagrado al Señor y que nos ha dejado un gran ejemplo con su vida. es entonces cuando el momento de carga y tristeza se transforma en un momento de gozo y celebración, pues un hijo de Dios ha entrado en el gozo de su Señor.

“Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos.”

Romanos 14:8

Bendiciones.

En Cristo. Pastor Sharaf A. Gamiochipi

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